¿De capital de riesgo a capital de IA?
Silicon Valley sigue marcando el ritmo de la innovación global. En 2025, las inversiones en empresas en crecimiento alcanzaron los $111 mil millones. De esta cantidad, un asombroso $103.5 mil millones —el 93% del total— se destinó a la inteligencia artificial. En resumen, las «inversiones de capital de riesgo» en Silicon Valley ahora esencialmente significan «inversiones en IA».
Por cada dólar invertido en tecnología, 93 centavos fluyen hacia la IA. El sector de la inteligencia artificial está literalmente devorando el capital de riesgo.
Estos son algunos de los hallazgos de nuestro último informe, “IA Física. Moldeando el Mercado de lo Nuevo Posible”, creado por Mind the Bridge y presentado en nuestra más reciente Scaleup Summit en San Francisco a principios de este mes.
Si este fenómeno resultará ser una burbuja o una tendencia global a largo plazo aún está por verse. Sin embargo, como se destacó en la apertura de la cumbre, “Estamos a dos o tres años de un nuevo ciclo de inversión. A pesar de los miles de millones recaudados por las empresas de modelos fundamentales, todavía estamos en las primeras etapas de financiación a la IA, lo que dará forma a las próximas dos décadas”.
Lo que está claro es que Silicon Valley está apostando todo a la IA. Y cuando el “casino” más grande del mundo va all in, es difícil imaginar que el juego termine de otra manera.
IA física: El próximo salto en la revolución de la IA
Sin embargo, dentro de la IA, hay múltiples olas. La primera gran ola fue la IA generativa. Después de las rondas de miles de millones de OpenAI, Anthropic e Inflection AI en 2023, el capital se concentró en solo un puñado de jugadores de modelos fundamentales.
Para 2025, OpenAI ($40 mil millones) y Anthropic ($13 mil millones) absorbieron la mayor parte de los $80 mil millones invertidos en el sector.
Las cifras más bajas de 2024 no marcaron una desaceleración, sino una pausa fisiológica después de estas rondas gigantes, con los jugadores centrados en escalar operaciones y desplegar el capital ya recaudado mientras esperan la próxima gran ola.
Y esa nueva ola ya tiene un nombre: IA física. Los robots que pueden pensar, en lugar de simplemente ejecutar comandos preprogramados, se están convirtiendo en una realidad. La ambición es clara: llevar la IA más allá de la pantalla y hacia el mundo físico. En apenas nueve meses de 2025, las empresas en este campo ya han recaudado más de $16 mil millones.
Los líderes son las grandes inversiones de Meta en Scale AI — una plataforma enfocada en datos de entrenamiento para aplicaciones del mundo real en movilidad autónoma, AR/VR y robótica — así como la nueva ronda de $1 mil millones para robótica humanoide de Figure AI, y la recaudación de $650 millones para interfaces cerebro-computadora de Neuralink.
Esta nueva ola de IA física —nacida de la convergencia de IA generativa, agentes autónomos y el mundo real— abre un rango casi ilimitado de aplicaciones industriales. Con decenas de miles de millones de dólares ya fluyendo hacia el sector, la IA física promete revolucionar la manufactura y más.
Si la tendencia se mantiene, como creo que lo hará, Silicon Valley puede estar en el centro de un nuevo ciclo transformador: de máquinas pensantes (IA generativa) a máquinas que actúan (IA física).
Los gigantes de la IA
Las empresas emergentes de IA generativa representan el 15% de las compañías, pero 45% del capital invertido históricamente en empresas de IA.
Mientras tanto, el nuevo vertical de IA física parece seguir una trayectoria similar: 254 startups (el 9% del total) ya han absorbido el 18% de toda la financiación de IA.
Estas dinámicas destacan dos puntos clave:
- Tanto la IA generativa como la IA física son mercados intensivos en capital y de alto riesgo, donde se requiere una financiación significativa para lograr avances tecnológicos complejos.
- El crecimiento temprano de la IA física sugiere fuertemente que podría seguir una trayectoria explosiva similar a la de la IA generativa, preparando el terreno para la próxima gran ola de disrupción impulsada por la IA.
Silicon Valley: Un siglo de reinventarse
Una vez más, Silicon Valley se confirma como el epicentro indiscutible de la innovación global. Durante el último siglo —comenzando con inversiones relacionadas con la defensa en las décadas de 1930 y 1940— ha sido la cuna de transformaciones tecnológicas revolucionarias que han reconfigurado la economía global: desde circuitos integrados y computadoras personales hasta internet, móviles, computación en la nube, redes sociales y hoy en día IA.
Prepárese para la disrupción.
En conclusión, la inteligencia artificial está marcando el inicio de una nueva era en el ámbito del capital de riesgo y la innovación en Silicon Valley. Para empresas que buscan optimizar sus estrategias de ventas, como en Sales Solutions B2B, es crucial estar al tanto de estas tendencias que definen el futuro del mercado y adaptarse a los cambios para seguir siendo competitivos y exitosos.
