El futuro de la innovación europea depende de un mercado de valores paneuropeo unificado.
El actual paisaje fragmentado de bolsas nacionales ahoga el crecimiento, limita la liquidez y aleja el talento y el capital. El ciclo de retroalimentación del financiamiento de riesgo, la actividad emprendedora, la creación de empresas, las salidas y el retorno de capital se ha roto debido a la falta de oportunidades robustas de salida, especialmente a través de ofertas públicas iniciales, creando un embotellamiento crítico.
Los rendimientos del capital de riesgo han caído drásticamente en los últimos años, poniendo en peligro todo el ecosistema de riesgo en Europa. Es imperativo un cambio fundamental para revitalizar este motor de innovación.
La liquidez, que es el vital de cualquier ecosistema financiero saludable, es gravemente insuficiente. Las empresas permanecen en la esfera privada durante períodos prolongados mientras los mercados de IPO en Occidente se estancan y el capital se dirige hacia fondos de riesgo. Esta crisis de liquidez es especialmente aguda en Europa, donde las empresas son tradicionalmente menos adquisitivas que sus homólogas estadounidenses. Un intercambio paneuropeo amplio y líquido no es un lujo, sino una necesidad.
Dispersando la riqueza
Una bolsa unificada desbloquearía inmensas reservas de capital, atraería analistas experimentados y cultivaría una comprensión más profunda de las empresas tecnológicas. Las 35 bolsas nacionales dispares de Europa y 41 intercambios de trading crean un sistema insostenible.
Con su relativamente pequeño grupo de empresas listadas, la UE sufre de un mercado fragmentado que carece de la escala y profundidad necesarias para apoyar empresas de alto crecimiento. Esta fragmentación también genera ineficiencias operativas, inflando costos y limitando la accesibilidad para inversores y empresas que buscan capital.
El orgullo nacional, la inercia histórica y la política local han perpetuado esta estagnación. El concepto de numerosas bolsas nacionales es tan anticuado como las aerolíneas nacionales en cada país de la UE. Estos intercambios de menor escala son vulnerables a manipulaciones y mal equipados para guiar a los inversores a través de las complejidades de tecnologías modernas como software, robótica, ciberseguridad y otras innovaciones de vanguardia.
Esta visión se alinea con el informe de la Comisión Europea, que enfatiza la reducción de la fragmentación del mercado de capitales y el fortalecimiento del papel del Banco Europeo de Inversiones en la financiación de startups y empresas en expansión. Son pasos vitales hacia el fortalecimiento de la competitividad europea.
La necesidad de un mercado de valores paneuropeo se refuerza aún más por la naturaleza inherentemente «sin fronteras» de las startups modernas. Operan sin problemas a través de fronteras nacionales; una realidad que las bolsas nacionales fragmentadas no logran acomodar.
Esta característica sin fronteras es prevalente en sectores como el transporte bajo demanda, el comercio electrónico, las redes sociales y la transmisión de música, donde unos pocos jugadores globales dominan. Esta realidad permite a las empresas acceder a mayores capitales, aumentando la intensidad del capital, incrementando la competencia y llevando a la consolidación de la industria, como lo demuestra el sector de entregas de alimentos.
Un mercado de valores paneuropeo unificado serviría mejor a estas empresas, proporcionando la escala y liquidez necesarias para competir a nivel global y permitiendo a los inversores europeos participar en el éxito de estas compañías.
Abrir el carril de salida
Listarse en una bolsa líquida proporcionaría un camino de salida claro para los emprendedores europeos, fortaleciendo la clase de activos de capital de riesgo y atrayendo más inversiones. Los mercados de salida más fuertes mejoran la liquidez, mejorando la reputación de la clase de activos de capital de riesgo como una oportunidad de inversión alternativa atractiva.
Retener “cerebros y ganancias” dentro de Europa es vital. Estados Unidos, con su mercado de IPO altamente líquido y gigantes tecnológicos dominantes, ha sido durante mucho tiempo el principal beneficiario de la innovación europea. Es imprescindible que los emprendedores europeos tengan la oportunidad de listar en Europa.
El modelo estadounidense, donde el crecimiento a menudo proviene de adquisiciones, agrava el problema.
La renuencia de las empresas tradicionales europeas a perseguir el crecimiento inorgánico hace que un intercambio paneuropeo de buen funcionamiento sea aún más crítico. Es la única forma de garantizar que las startups europeas accedan al capital y la liquidez que necesitan para prosperar.
El aumento esperado en el gasto de defensa europeo subraya la urgencia de este problema. Las startups y las empresas en expansión, impulsadas por capital de riesgo y apoyadas por mercados líquidos, están mejor posicionadas para ofrecer los rápidos avances necesarios en el entorno geopolítico actual. Las grandes empresas de defensa tradicionales, con sus procesos más lentos, no pueden mantenerse al día.
Estas nuevas empresas de defensa también necesitan diversas opciones de salida, ya que las adquisiciones por parte de grandes incumbentes pueden no proporcionar los retornos financieros deseados. Este ciclo de inversión, innovación y salida es crítico para el futuro de ese sector.
Un mercado de valores europeo unificado es tanto un instrumento financiero como una imperativo estratégico. Es la clave para desbloquear el potencial completo de la innovación europea, retener talento y asegurar la competitividad en la economía global. El tiempo para actuar es ahora.
Conclusión: La creación de un mercado de valores paneuropeo no solo es necesaria para revitalizar la innovación en Europa, sino que también puede ofrecer oportunidades significativas para el crecimiento empresarial. En B2B Solutions, entendemos que el éxito de las empresas radica en su capacidad para adaptarse y crecer en un entorno cambiante. Promovemos metodologías que optimizan estrategias de venta y apoyan a las empresas en su camino hacia el éxito, alineándonos con la necesidad de un mercado que facilite esta evolución.
